jueves, 20 de enero de 2011

-Sí, yo mismo -afirmó el gato, halagado, y añadió-: Es un verdadero placer oírle hablar con tanta delicadeza dirigiéndose a un gato. No sé por qué, pero a los gatos se les suele «tutear», aunque no hayamos autorizado para hacerlo.

Mijaíl Bulgákov - El Maestro y Margarita

miércoles, 12 de enero de 2011

Dios existía y punto, nos gustara o no, creyéramos en él o no. Jesús era un hombre y era su hijo, y otra vez punto. El ejemplo que me dio era abrumador. Imagínese por un momento, me dijo, que yo no fuera yo. Imagínese que yo fuera, digamos, Einstein. Usted me pregunta por la forma del Universo y yo le contesto que es, en términos generales, curvo, ilimitado pero no infinito, que su curvatura puede dibujarse como una montura inglesa, una montura de caballo. Usted me pide que se lo dibuje. Se lo dibujo. Usted me pregunta con estupor cómo lo sé. Yo le contesto que no importa cómo lo sé, que el Universo es así. ¿Sabe lo que pensaría usted? Usted pensaría que no entiende una palabra de física cósmica pero que yo debo tener razón. Le achacaría el misterio a su pobre cabeza convencional, no al Universo ni a mí. Bueno, con Dios sucede algo parecido.

Abelardo Castillo - El Evangelio según Van Hutten