lunes, 26 de septiembre de 2011

Me atisbaba en el espejo que había en la cámara de mi abuela, en Roma, y me veía flotar, desmedrado, enclenque, en esa luz verdosa que titubeaba en las habitaciones del lúgubre palacio, color de los tapices, color de los muebles, de los retratos y de las panoplias, una neblina irreal desgarrada en jirones transparentes, que no era de aquel tiempo sino procedía de la Edad Media, y había quedado ondulando en los aposentos en cuyos rincones se estancaba, sin lograr salir de su encierro glacial, y que nos envolvía e impregnaba a viejos y a jóvenes, contagiándonos una rara lividez.

Manuel Mujica Láinez - Bomarzo

lunes, 19 de septiembre de 2011

-Me lo contaron cincuenta veces. Este balneario es un parque temático de la historia de Ada, Leopoldo, Celita y Mario.

Marcelo Birmajer - Las mejores historias de hombres casados (del cuento Perdidos)

lunes, 12 de septiembre de 2011

-En la vida de un hombre, que es muy corta -dijo su voz serena- no duele lo que se ha perdido. Duele la huella donde ha estado el pie.

Vlady Kociancich - La octava maravilla

lunes, 5 de septiembre de 2011

Las horas que le quedaban libres entre la administración de sus buques decrépitos, todavía a flote por pura distracción de la fatalidad [...]

Gabriel García Márquez - El amor en los tiempos del cólera