Mire: Dios come a escondidas y el Diablo sale por todos lados lamiendo el plato.
João Guimarães Rosa - Gran sertón: veredas
domingo, 28 de febrero de 2010
viernes, 26 de febrero de 2010
miércoles, 24 de febrero de 2010
¿Quién menoscaba mis bienes?
Desdenes
Y ¿quién aumenta mis duelos?
Los celos
Y ¿quién prueba mi paciencia?
Ausencia
De ese modo, en mi dolencia
ningún remedio se alcanza,
pues me matan la esperanza
desdenes, celos y ausencia.
¿Quién me causa este dolor?
Amor
y ¿quién mi gloria repuna?
Fortuna
Y ¿quién consiente en mi duelo?
El Cielo
De ese modo, yo recelo
morir de este mal extraño,
pues se aúnan, en mi daño,
Amor, Fortuna y el Cielo.
¿Quién mejorará mi suerte?
La muerte
Y el bien de Amor, ¿quién le alcanza?
Mudanza
Y sus males, ¿quién los cura?
Locura
De ese modo, no es cordura
querer curar la pasión
cuando los remedios son
muerte, mudanza y locura.
Miguel de Cervantes Saavedra - Don Quijote de la Mancha
Desdenes
Y ¿quién aumenta mis duelos?
Los celos
Y ¿quién prueba mi paciencia?
Ausencia
De ese modo, en mi dolencia
ningún remedio se alcanza,
pues me matan la esperanza
desdenes, celos y ausencia.
¿Quién me causa este dolor?
Amor
y ¿quién mi gloria repuna?
Fortuna
Y ¿quién consiente en mi duelo?
El Cielo
De ese modo, yo recelo
morir de este mal extraño,
pues se aúnan, en mi daño,
Amor, Fortuna y el Cielo.
¿Quién mejorará mi suerte?
La muerte
Y el bien de Amor, ¿quién le alcanza?
Mudanza
Y sus males, ¿quién los cura?
Locura
De ese modo, no es cordura
querer curar la pasión
cuando los remedios son
muerte, mudanza y locura.
Miguel de Cervantes Saavedra - Don Quijote de la Mancha
lunes, 22 de febrero de 2010
domingo, 21 de febrero de 2010
Pero yo tenía predisposición a quedarme demasiado tiempo en cualquier inercia y esa mañana me costaba mucho levantarme. La mañana era luminosa y límpida. Yo me había despertado muy cerca de ella porque mi habitación era un largo altillo que quedaba muy próximo a una claraboya y ésta daba directamente al cielo y a la mañana. Al despertarme había pensado en el Carnaval(*) y había sentido el día; era de esos que hacen decir a alguno de la familia, que el día es lindo, que sería lindo ir a tal o cual lugar; y las voces se sentían con una sonoridad especial y uno se quedaba escuchando las voces. Después, el ánimo está como para levantarse despacio y se compensa la tarea de levantarse encendiendo un cigarrillo. La luz fuerte hace arrugar la cara para defender los ojos. Al arrugarse la cara se estira la boca como si se sonriera. De ahí a la sonrisa no hay nada. Y como la mañana está linda y se dice alguna broma y es el día, la hora y la oportunidad de reconciliarse con alguna cosa, entonces uno se queda con la sonrisa. Solamente se suspende cuando los labios se amontonan alrededor de la bombilla del mate amargo. Y así es como se hace tarde y tengo que salir apurado a buscar a Colling sin haber metido las manos en el Carnaval.
Felisberto Hernández - Por los tiempos de Clemente Colling
(*) Se refiere a la obra Carnaval, de Schumann.
Felisberto Hernández - Por los tiempos de Clemente Colling
(*) Se refiere a la obra Carnaval, de Schumann.
viernes, 19 de febrero de 2010
Desde siempre había sentido yo veneración por el mundo vegetal y en muchos años dedicados a viajar fui rastreando sus maravillas. Me era bien familiar ese instante en que el corazón se para cuando vislumbramos cómo van desplegándose los secretos que en sí encierra cada semilla.
Ernst Jünger - Sobre los acantilados de mármol
Ernst Jünger - Sobre los acantilados de mármol
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