lunes, 18 de julio de 2011

de pronto una señora con el pelo rojo y dientes postizos, de entre sesenta y trescientos años, me preguntó de qué trataba mi libro.

Marcelo Birmajer - Las mejores historias de hombres casados (del cuento Historias de mi tribu)

viernes, 15 de julio de 2011

[...] la capacidad de hacer daño era lo único perfectamente distribuido entre todos los seres humanos. Nunca un éxito podía considerarse total o final, pero siempre se estaba a punto de fracasar totalmente.

Marcelo Birmajer - Las mejores historias de hombres casados (del cuento La última)

lunes, 11 de julio de 2011

Entre París y Francfort, no hice otra cosa que rezar que fuera cierto el lugar común de la eficiencia germana. De tanto en tanto, Fiumincino se me aparecía, bello y terrible como Lucifer, para recordarme la maldad de que es capaz un aeropuerto cuando se viaja con apuro. A manera de cruz, yo empuñaba el folleto de Lufthansa.

Vlady Kociancich - La octava maravilla

lunes, 4 de julio de 2011

Ese era el estado de sus vidas en la época del arpa. Habían quedado atrás las casualidades deliciosas de que ella entrara mientras él se bañaba, y a pesar de los pleitos, de las berenjenas venenosas, y a pesar de las hermanas dementes y de la madre que las parió, él tenía todavía bastante amor para pedirle que lo jabonara. Ella empezaba a hacerlo con las migajas de amor que todavía le sobraban de Europa, y ambos se iban dejando traicionar por los recuerdos, ablandándose sin quererlo, queriéndose sin decirlo, y terminaban muriéndose de amor por el suelo [...].

Gabriel García Márquez - El amor en los tiempos del cólera