Desde siempre había sentido yo veneración por el mundo vegetal y en muchos años dedicados a viajar fui rastreando sus maravillas. Me era bien familiar ese instante en que el corazón se para cuando vislumbramos cómo van desplegándose los secretos que en sí encierra cada semilla.
Ernst Jünger - Sobre los acantilados de mármol
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