En una caída de tres metros el piso llega demasiado tarde y daría tiempo al público para llegar antes del accidente, que es lo que merece una ciudad como Buenos Aires, pues es descrédito para una metrópoli de canillitas y futbolistas que cualquier común accidentado los supere en agilidad y llegue siempre al lugar antes.
Macedonio Fernández - Papeles de Recienvenido
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