lunes, 2 de mayo de 2011

En cierta forma, decía el doctor Da Barca, el humano no es fruto de la perfección, sino de una enfermedad. El mutante del que procedemos tuvo que ponerse en pie por algún problema patológico. Se encontraba en clara inferioridad frente a sus predecesores cuadrúpedos. No hablemos ya de la pérdida del rabo y del pelo. Desde el punto de vista biológico, era una calamidad. Yo creo que la risa la inventó el chimpancé la primera vez que se encontró en aquel escenario con el Homo erectus. Imaginaos. Un tipo ergido, sin rabo y medio pelado.

Manuel Rivas - El lápiz del carpintero

1 comentario:

Sehn dijo...

Este es uno de mis fragmentos preferidos desde hace años *O*
Un placer haber conocido este blog :D