-Mi nombre es Stephen Dedalus.
Joyce. Inmediatamente olvidé los volcanes de Nicaragua. Joyce era la cota máxima de su borrachera. Cuando el Ulises asomaba su espléndida cabeza verbal, no había tiempo que perder. Una media docena de citas, luego el vómito.
Vlady Kociancich - La octava maravilla
No hay comentarios:
Publicar un comentario