viernes, 15 de julio de 2011

[...] la capacidad de hacer daño era lo único perfectamente distribuido entre todos los seres humanos. Nunca un éxito podía considerarse total o final, pero siempre se estaba a punto de fracasar totalmente.

Marcelo Birmajer - Las mejores historias de hombres casados (del cuento La última)

No hay comentarios: