Madre, ésta es mi mujer, se llama Blimunda de Jesús.
Debería bastar esto, decir de alguien cómo se llama y esperar el resto de la vida para saber quién es, si alguna vez llegamos a saberlo, pues ser no es haber sido, haber sido no es será, pero otra es la costumbre, quiénes fueron sus padres, dónde nació, qué edad tiene, y con esto se cree que uno sabe ya más y a veces todo.
José Saramago - Memorial del convento
1 comentario:
Me gusta el concepto, pero solamente estoy de acuerdo en lo mal que está el "a veces todo". Soy más de "las apariencias engañan y también dicen".
Publicar un comentario